Más del 80% del empleo agrícola en América Latina opera en la informalidad, afectando desproporcionadamente a mujeres, jóvenes y personas mayores rurales, según un nuevo informe de las agencias especializadas* de la ONU.
"La informalidad sigue siendo uno de los obstáculos más arraigados para la justicia social y el desarrollo sostenible en América Latina. Este informe proporciona una hoja de ruta para abordarla mediante políticas integradas con un enfoque territorial", señaló Ana Virginia Moreira, directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe.
Trabajo y alimentación
"Garantizar el trabajo decente no se trata solo de mejorar condiciones laborales; es fortalecer la resiliencia de nuestros países y asegurar la seguridad alimentaria de millones", subrayó René Orellana, representante regional de la FAO para la región. Hizo un llamado a reforzar la digitalización rural, el financiamiento sostenido y el diálogo social inclusivo.Los datos revelan una marcada desigualdad de género: la informalidad afecta al 86,4% de las mujeres, frente al 78% de los hombres. Cerca del 38,5% de las mujeres realiza trabajo familiar no remunerado, una tasa cinco veces superior a la masculina. El sector concentra el 46% del trabajo infantil regional, y más de la mitad de la mano de obra tiene baja escolaridad.
Entre 2019 y 2023, el volumen de empleo agrícola se mantuvo estable, pero sin avances en formalización. Casi la mitad de los jóvenes y la gran mayoría de las mujeres siguen en la informalidad.
El informe analiza 35 políticas públicas regionales, observando que, aunque muchas buscan aumentar la productividad, pocas abordan explícitamente la formalización laboral o incorporan una perspectiva de género.
Finalmente, se presentan diez recomendaciones de política concretas para acelerar la transición a la formalidad, integrando desarrollo productivo, protección social, derechos laborales y diálogo social.
Fuente: ONU - en https://news.un.org/es/story/2025/12/1540839

