Sin embargo, en este caso no se trata de esa "compresión" de la jornada, sino de una verdadera "reducción colectiva del tiempo de trabajo", según ha explicado el ministro.
Un total de 286 empresas y asociaciones ya se han inscrito para participar en un seminario online organizado por la Oficina Federal de Planificación de Bélgica, mientras que la puesta en marcha de la experiencia piloto contará también con el apoyo de profesores de la Universidad de Gante.
Dermagne ha señalado que su intención es la de dejar "la mayor libertad posible" a las empresas para que tengan en cuenta las especificidades de su actividad y de su organización, por lo que el Gobierno será "muy flexible" en su organización.
Convencido de que esta es una de las soluciones a los problemas del mercado laboral, el ministro confía en poder poner en marcha una experiencia a "gran escala" para poder aprender de ella además de ofrecer mejores condiciones para aquellas profesiones más "arduas".
Fuente: El Mundo