Lo curioso de la noticia es que en el juicio quedó acreditado que el condenado, de nombre Milton Jesús Moreno, tras forzar una reja y romper los vidrios de la ventana de una carnicería, penetró en el establecimiento, pero no para robar carne, sino para hacerse con unas herramientas eléctricas, que no eran precisamente la sierra cortahuesos o artefactos similares.
Finalizada la audiencia, el condenado fue trasladado a la Alcaidía de la ciudad de Tartagal.