Durante la madrugada de hoy, día miércoles 8 de abril, el Ministro de Seguridad, Gaspar Solá Usandivaras, el Jefe de Policía, Diego Bustos y el fiscal coordinador, Pablo Rivero, han dirigido, bajo la atenta mirada de Escalante, un megaoperativo policial que contó con la intervención de 120 agentes y que tuvo como principal objetivo el de desmantelar la que por estas horas se considera como la banda de abigeato más importante del Valle de Lerma, algo así como los Rolling Stones del ganado vacuno.
Los resultados del procedimiento pergeñado por Escalante fueron contundentes. Se concretaron dieciséis registros domiciliarios, en los que se procedió a la detención de cuatro personas y la identificación de al menos otras siete presuntamente vinculadas a la organización, en el marco de una causa por asociación ilícita en concurso ideal con el delito de abigeato.
Además, se logró esclarecer al menos siete hechos delictivos, los cuales fueron vinculados entre sí mediante el análisis de evidencia y patrones de conducta (que son diferentes a los patrones de estancia).
Dice la información fiscal que durante los procedimientos se intervino una importante suma de dinero en efectivo, tanto en pesos como en dólares estadounidenses, además de teléfonos celulares, sogas, cuchillos y balanzas, elementos que serán sometidos a estudios periciales para determinar su vinculación con los hechos investigados.
También han entrado los policías en locales comerciales en los que presuntamente se reducía la carne de origen ilícito. En una de las carnicerías inspeccionadas se procedió a la incautación de aproximadamente 600 kilos de carne vacuna (unos dos toros de La Silleta), mientras que en la otra carnicería los agentes pegaron con engrudo policial una muy visible faja de clausura.
Según la información suministrada por la Fiscalía, los abigeos penetraban sigilosamente en fincas rurales ajenas, se robaban los animales —principalmente de raza Holando, porque no es muy buen negocio vender carne ilícita procedente de razas vulgares— y procedían a su faena clandestina en zonas cercanas a rutas y caminos, para luego introducir la carne en el circuito ilegal de comercialización, en lo que se conoce en el argot como «blanqueo de ñascha».
Según los fiscales, la investigación en curso forma parte de una operación más vasta diseñada para desbaratar lo que se conoce como la “Ruta del abigeato”, una de las más importantes en materia de delito rural en el Valle de Lerma, en la que ya se había imputado a nueve personas por integrar una estructura dedicada a la sustracción de ganado, faena clandestina, transporte, acopio y comercialización ilegal de carne.
Escalante y sus sabuesos consiguieron identificar y aislar un circuito delictivo consolidado, con base territorial definida, logística propia y una clara división de roles (uno era el matarife, otro el despiezador y otro el que facilitaba el baúl de su auto para transportar la carne hasta las gancheras). La organización incluía desde la inteligencia previa hasta la reducción de la carne en el mercado informal, utilizando corredores rurales específicos para la comisión de los hechos.
La causa continúa bajo la órbita de la Fiscalía Penal de Rosario de Lerma y no se descartan nuevas detenciones ni la ampliación de responsabilidades a otros posibles integrantes de la red.
En el procedimiento intervinieron efectivos de la Policía Rural, la División Infantería, del Grupo de Operaciones Policiales de Alto Riesgo (GOPAR), Motoristas y personal de distintas dependencias del Distrito de Prevención n.º 11, bajo la supervisión de Sergio Ramos.
