En el banquillo se sentarán los ciudadanos Michel Jesús Suárez y José María Enrique Chávez Herrera. El primero está acusado como autor como autor de un delito de homicidio calificado por el vínculo, criminis causæ y por alevosía en perjuicio de su padre, y otro de homicidio criminis causæ y por alevosía en perjuicio de su tío. El segundo se encuentra acusado de dos delitos de de homicidio criminis causæ y por alevosía.
Está previsto que las sesiones del juicio se extiendan hasta el próximo lunes 17 de noviembre.
La información oficial del Ministerio Público Fiscal de Salta dice que, tras un exhaustivo trabajo de los policías al servicio de la Unidad de Investigación UGAP, que incluyó tareas de campo, entrevistas, análisis de comunicaciones y de cámaras de seguridad públicas y privadas, se logró reunir los elementos de convicción suficientes para proceder la detención de los dos hombres sindicados como sospechosos.
En el requerimiento a juicio, el fiscal González explica que los acusados se dirigieron en transporte público hasta la localidad de Coronel Moldes con la excusa de compartir una comida con los hermanos Suárez. En un momento determinado, aprovechándose de la discapacidad visual de uno de ellos y mediante engaños, lo condujeron hacia un lavadero en donde fue reducido y esposado, exigiéndole la entrega de dinero e información sobre cómo abrir la caja fuerte.
Ante la negativa del hombre, los acusados lo agredieron con un arma blanca en la zona del cuello y rostro, provocándole la muerte por shock hipovolémico.
Posteriormente, convocaron a merendar al otro hermano, que en aquellos momentos se encontraba descansando. Con el mismo propósito de robarle, intentaron esposarlo y, al negarse a entregar dinero e información, también lo agredieron en la zona del cuello con un arma blanca, causando su deceso.
A continuación, registraron la propiedad y sustrajeron una considerable suma de dinero en pesos argentinos y dólares. Finalmente, huyeron del lugar en el automóvil de las víctimas, dejándolo abandonado en una localidad cercana.
A los acusados se les reprocha haberse valido de la confianza que les tenían los fallecidos para acceder a su propiedad y de aprovecharse del desvalimiento de ambos por discapacidad visual y motriz, así como de su avanzada edad, para agredirlos hasta matarlos. Todo ello con la finalidad de apoderarse del dinero y los bienes de las dos víctimas, sumado a la eliminación de rastros o indicios y la pretensión de ocultamiento en busca de impunidad.