Los investigadores pudieron dar con él, no porque lo vieran por la calle usando la lencería robada, sino porque el ladrón utilizó la cuenta de Netflix de la dueña de la computadora después de haberla robado.
Durante la audiencia de imputación, el cinéfilo fue asistido por un defensor público y se abstuvo de declarar.
El hecho ocurrió el pasado mes de junio, cuando una comerciante tomó conocimiento de que personas desconocidas habían violentado uno de los accesos a su local comercial y se habías apoderado de un juego de bombacha, corpiño y deshabillé, así como una computadora en la que, evidentemente, la dueña del comercio tenía su cuenta de Netflix memorizada.
Según la información oficial del Ministerio Público Fiscal, que cita fuentes de la Brigada de Investigaciones n.º 2 de Orán, el sospechoso detenid es una persona conocida en el ambiente delictivo.
Registrada su vivienda, se pudo recuperar parte de los bienes denunciados. La información oficial no aclara si entre los bienes recuperados se encuentra la lencería sustraída.

