La pasión por los secarropas ajenos lleva a pensar que quienes se apropian de ellos no tienen en mente regalárselos a su señora para evitar que pongan sus bombachas en la soga, a la vista de todo el mundo, sino más bien utilizar el centrifugador para procesar alguna sustancia blanquecina.
Dice la información oficial del Ministerio Público Fiscal de Salta que los dos riders circulaban de forma sospechosa y que cuando fueron abordados por la autoridad, a los «buenos días» que le dieron los agentes, respondieron nerviosos: «¡Qué secarropas!».
El caso es que una vecina del barrio había denunciado que personas desconocidas saltaron la tapia del fondo y se llevaron de su casa un secarropas y un par de zapatillas de marca y medida no especificada. La mujer advirtió la falta de estos elementos cuando se encontraba en su domicilio realizando tareas domésticas.
Cuando la Policía registró a los sospechosos, encontraron el secarropas robado dentro de la bolsa negra que portaban. Los dos hombres no supieron justificar su procedencia. «¿De dónde habrá salido este artefacto cilíndrico de color blanco?».
Los motociclistas fueron detenidos y trasladados a la comisaría, luego de que los agentes procedieran al secuestro del secarropas y la motocicleta utilizada en la huida. De las zapatillas, ni noticias.
Como consecuencia de este procedimiento, el Fiscal Penal de Rosario de Lerma, señor Daniel Alejandro Escalante, ha imputado imputó provisionalmente a los motociclistas, de 24 y 34 años, respectivamente, la comisión de un delito de hurto calificado por escalamiento.

