La información oficial de la Corte de Justicia de Salta dice que el condenado se presentó en una vivienda en donde se desarrollaba una reunión religiosa y agredió físicamente a la mujer con la que había mantenido una relación sentimental.
Dice también la información oficial que, entre el 26 de marzo y el 8 de junio de 2023, el mismo hombre dejó una serie de notas escritas a mano en el domicilio de la mujer, con expresiones amenazantes y agresivas. El uso de papel y birome en vez del WhatsApp mantiene profundamente intrigados a los operadores judiciales.
Al final, Flores Toranzos ha condenado al anticuado amenazador analógico por un delito de lesiones leves agravadas por la relación de pareja previa y por el género y cinco delitos de amenazas (cinco papelitos escritos a mano).
El hombre deberá cumplir durante dos años con reglas de conducta, entre las que sobresale la obligación de someterse a tratamiento psicológico para controlar su agresividad «orientación de perspectiva de género».
Faltó que le impusieran como regla la de aprender a utilizar el WhatsApp.