En aquella oportunidad, el señor Fayos consideró que la pena acordada entre las partes -siete meses de prisión efectiva- no se correspondía con la calificación legal de los hechos cuya autoría los fiscales atribuyeron al ciudadano Pablo Maximiliano Vaca, que había propinado una patada en la cara a un policía y había sido sometido a proceso penal por los delitos encubrimiento y atentado contra la autoridad agravado.
En esta ocasión el acusado era un hombre que, según los fiscales, había cometido un delito de robo doblemente agravado, a título de coautor.
Fayos ha rechazado el acuerdo porque, de acuerdo con la información oficial, «la pena propuesta no era razonable y justa» y, además, porque al parecer el fiscal y la defensa modificaron la calificación jurídica, reduciéndola a la de robo simple.
En su fallo, Fayos ordena la destrucción del incidente promovido por las partes y la remisión del expediente a la mesa sistribuidora, para la continuación de su trámite. Mientras tanto, el hombre acusado continuará detenido.
Según la información oficial de la Corte de Justicia de Salta, el hecho que da causa a este asunto ocurrió el pasado 10 de febrero en la agitada localidad fronteriza de Aguas Blancas. En la madrugada de aquel día, dos mujeres y un hombre llegaron desde Catamarca a la frontera. Al bajarse del automóvil en el que viajaban se acercaron tres sujetos, uno de ellos los amenazó con un arma de fuego. Les sustrajeron una mochila, una riñonera y una billetera, además de los celulares y documentación personal.
Dice la Corte de Justicia que los catamarqueños fueron despojados de 1.800.000, que llevaban para hacer compras en la frontera.
Es la segunda vez en pocos días que el juez Fayos le lleva la contraria a los fiscales, algo que, por lo que se ha visto, es bastante peligroso de hacer en Orán.