El magistrado fue detenido por agentes fiscales en su domicilio el pasado miércoles 2 de octubre. Desde entonces permanecía alojado en una comisaría de la ciudad de Orán, a disposición judicial.
Sin embargo estos dos últimos accedieron rápidamente al arresto domiciliario, sin otra medida de vigilancia más que una consigna policial humana, según han informado los fiscales, que consideran insuficientes las cautelas de López y han recurrido en apelación su decisión.
Por lo que se ha sabido ayer, el mismo juez López ha dado a Parisi un tratamiento diferente, puesto que el arresto domiciliario del juez detenido será vigilado no solo por un policía de carne y hueso, sino también por dispositivos electrónicos unidos a su cuerpo.
A pesar de haber sido suspendido en sus funciones y apartado cautelarmente del ejercicio de su cargo, Parisi todavía es juez de la Provincia, ya que el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, ante el que se encuentra acusado, aún no se ha pronunciado sobre el mal desempeño y el incumplimiento de sus deberes que le ha enrostrado el Procurador General de la Provincia, Pedro García Castiella.
El abogado de Parisi sostiene que si bien todos los delitos de los que hasta ahora se acusa a su cliente son excarcelables, da por hecho de que los fiscales -al igual que lo que hicieron en los casos de Martínez y Ortega Serrano- van a apelar el arresto domiciliario de Parisi y pedir su prisión provisional en una cárcel común.
