Uno de ellos fue juzgado por dos hechos de violencia institucional ocurridos en la zona sudeste de la ciudad de Salta y el otro -sargento ayudante, como su colega- fue juzgado por haber participado en uno solo de estos hechos, ocurrido en 2020.
La acusación pública fue ejercida por la Fiscal Penal de Derechos Humanos, que calificó los hechos como vejaciones calificadas y falsedad ideológica por un hecho ocurrido en mayo de 2019 y vejaciones agravadas por el uso de violencia en concurso ideal con lesiones leves, hecho ocurrido en junio de 2020 y en el que participaron los dos policías ahora condenados.
El hecho de mayo de 2019 ocurrió en el barrio Primera Junta de la ciudad de Salta, cuando el sargento ayudante acusado, que revistaba en la Dirección de Seguridad Urbana, llegó en un vehículo policial a un domicilio y, excediéndose en sus funciones, acometió en contra de la integridad física de un hombre, que sufrió múltiples lesiones a causa de la intervención policial.
La lesión más grave fue constatada en el ojo derecho, que provocó que la víctima sufriera un debilitamiento permanente del sentido de la vista a partir de lesiones por impactos de proyectiles.
Este policía también denunció hechos falsos, pues -según la sentencia- el sargento ayudante afirmó en un acta que la víctima tenía en su poder dos cuchillos, lo que no concuerda con la versión de los testigos presenciales. Fue condenado por insertar declaraciones falsas en un documento público.
En el hecho de junio de 2020, el mismo policía, con la colaboración del otro condenado, llegaron a un domicilio del barrio Solidaridad en donde acometieron contra un hombre, tomándolo del cuello. Lo tiraron al suelo, lo esposaron y golpearon hasta subirlo al patrullero. Una vez allí, lo acostaron en el piso del vehículo y lo pisaron en distintas partes del cuerpo.
El perjudicado relató que luego fue trasladado a la Comisaría del barrio Democracia, en donde también lo golpearon. Indicó que otro policía salió con una picana y lo hizo arrodillar para picanearlo en el costado derecho del abdomen. Tras esto, le tiraron gas pimienta en la cara y le pusieron un balde en la cabeza, para golpearlo en los glúteos con un palo, mientras intentaban bajarle el pantalón.
Luego de trasladarlo al Hospital San Bernardo para la revisión médica, fue llevado al centro de contraventores, donde los policías hicieron que peleara con un hombre detenido y en estado de ebriedad.
