Según la información del Ministerio Público Fiscal de Salta, el detenido es adicto a las drogas y fue denunciado por la perjudicada -es decir, su propia madre- luego de que esta notara que le habían robado una olla, un cuchillo y una bolsa de papas.
El caso es que sobre el mismo acusado pesaba una orden judicial de alejamiento de la vivienda en la que entró a robar, tras escalar una tapia por la mañana, y volver a hacerlo por la tarde, lo que obligó a la dueña de casa a llamar al 911 para solicitar ayuda y reportar la situación.
«Me he quedado sin papas, agente», habría dicho la mujer cuando llegaron los uniformados, que comprobaron la gravedad de la situación al enterarse de que faltaba también con qué pelarlas y en qué cocinarlas.