La sentencia impone al autor de los hechos la pena de tres meses de prisión de ejecución condicional.
Según el portavoz judicial, en la tarde del 19 de junio pasado, un patrullero de la Policía de Salta acudió a la llamada por supuestos disturbios en el barrio Caballito de Orán.
Al llegar, sin embargo, fueron «emboscados» por un grupo de quince personas, aproximadamente, que los atacaron arrojándoles piedras y escombros.
Los agentes se apearon de la patrulla y comenzaron a perseguirlos a pie, pero catorce de los atacantes, aproximadamente, lograron escurrirse y meterse en diferentes casas del barrio. Solo pudieron atrapar a uno: el que ahora ha sido condenado y que pagará por lo que hicieron todos.