El parte de los fiscales dice que la Fiscalía de Derechos Humanos inició las «investigaciones correspondientes» a raíz de la denuncia formulada por los abogados defensores de Zanchetta y que logró reunir «elementos fotográficos», para luego requerir informes al Servicio Penitenciario.
La misma información señala que la afección a la salud que presentaba el entonces obispo constituía «un factor eminentemente predominante de riesgo», contrario a lo que dispone el manual de procedimientos de las personas privadas de la libertad ante estas afecciones que podrían agravar la salud del paciente, no amparado en ninguna causa de justificación o razonabilidad.
Los agentes penitenciarios han sido citados a la correspondiente audiencia de imputación.
Según la denuncia de su defensa, Zanchetta fue atado a la cama con «grilletes y esposas» en la clínica a donde tuvo que ser atendido «por un episodio de afección multiorgánica».