El tal “Clon”, que tiene 23 años ha sido declarado autor de los delitos de robo en poblado y en banda y hurto con escalamiento.
Cuando el joven ladrón se dio cuenta de que había sido descubierto, saltó la reja, intentó pegarle al vigilante con un machete y le tiró piedras. Así consiguió poner distancia.
Pero el vigilante, que ya había llamado a la Policía, montó en su bicicleta y salió lanzado tras la huella de “Clon”. Después de un rato -que se supone fue breve- el vigilante encontró al ladrón junto a otros tres sujetos que no solo lo atacaron a golpes, sino que también aprovecharon para robarle la bicicleta. Nuevamente, “Clon” logró poner distancia.
La información oficial no dice de qué modo la autoridad le echó el guante al escurridizo ladrón pichanalense que, al final, terminó aceptando el juicio abreviado -que supone la admisión de la autoría de los delitos- y conformándose con la pena de tres años de prisión, que ya mismo ha empezado a cumplir en las confortables instalaciones de la cárcel de Orán.