El condenado se ha hecho merecedor de una pena de un año y cuatro meses de prisión, que deberá cumplir efectivamente (es decir, ingresando en prisión) ya que tenía una condena anterior, que sumada a esta última, hace que el tiempo que deba servir en la Unidad Carcelaria nº 3 de la Nueva Orán será de tres años y medio.
A este último 'peatochorro' le ha cabido la pena de tres años de prisión, pero de ejecución condicional, por ser el autor de dos delitos de robo, otro de hurto de vehículo dejado en la vía pública (en su desesperado intento por abandonar la peatonalidad) y otro de robo agravado por las circunstancias agravantes del hurto.
El señor Maldonado ha señalado al condenado unas determinadas reglas de conducta.
Según el habitual portavoz de prensa del Poder Judicial salteño, los dos caquitos fueron denunciados por hechos ocurridos entre el abril y octubre de 2021 en la localidad de Colonia Santa Rosa.
Otra denuncia dice que tres «sujetos» entraron a un local comercial, amenazaron a la propietaria con un arma blanca y aprovecharon para robar cuatro bolsos, un celular, una mochila, antes de salir corriendo (otra vez, la peatonalidad). La víctima reconoció a uno de los condenados.
Finalmente, otra denuncia dio cuenta que, tras forzar la traba de seguridad de una motocicleta estacionada en la vía pública, los acusados se la llevaron empujando (estuvieron a esto de convertirse en motochorros, pero su destino peatonal estaba escrito).
Días después, un menor de catorce años que había estacionado su motocicleta en la calle, fue golpeado por un «sujetos», que se llevó su moto, no sin antes romper la traba. ¿Habrá conseguido hacerla arrancar?