La información oficial del Poder Judicial no dice que, antes de producirse el escape, los presos hubieran recibido como regalo en su celda una gran torta recubierta de crema que contuviera una enorme lima mezclada entre las capas de bizcochuelo.
Una vez vueltos a encerrar, fueron juzgados por la jueza de la Sala II del Tribunal de Juicio de la ciudad de Tartagal, señora Asusena Margarita Vásquez, que los condenó a seis meses de prisión -sin lima- por el delito de evasión.
