Los ahora condenados fueron fueron detenidos e imputados el pasado mes de enero a partir de un informe de la ONG NCMEC (National Center for Missing and Exploited Children) que denunció la supuesta tenencia, distribución y producción de material de abuso sexual infantil.
El mayor de ellos ha sido condenado a una pena de 6 años de prisión efectiva, como autor del delito de distribución y producción de material de abuso y/o explotación sexual de niñas, niños y/o adolescentes agravado por la edad de las víctimas (menores de 13 años).
Su hermano de 24 años fue sentenciado a un año y medio de prisión de ejecución condicional, por lo que deberá cumplir reglas de conducta.
Finalmente, el menor de todos ellos deberá ingresar efectivamente en prisión, al haber sido condenado a una pena de cuatro años de reclusión.

