Por razones que son bastante fáciles de explicar y comprender, no conozco a la tal Morena Rial. Sus aventuras me son completamente ajenas y distantes.
En Ávila nació Santa Teresa de Jesús, una de las máximas místicas de la iglesia católica. A solo 50 kilómetros de allí, en el pueblo de Fontiveros, que se encuentra en la misma provincia de Ávila, nació San Juan de la Cruz. Razones de sobra tiene Ávila para considerarse la capital mundial del misticismo.
Los místicos son personas santas que han alcanzado la perfección cristiana. Es decir, no son personajes mediáticos con problemas judiciales que recurren a la brujería para conseguir amarres amorosos, trabajo, dinero o embarazos.
Por tanto, decir que Morena Rial practica el misticismo es tanto como decir que Donald Trump o Nicolás Maduro practican la tolerancia y la caridad cristiana.
Es decir, profundamente ofensivo del sentimiento religioso.