current
humidity
  • Cordeyro y las turistas francesas
  • El «chango» que Urtubey lleva consigo como candidato a diputado nacional por Salta (Emiliano Estrada) ha acusado al gobernador Gustavo Sáenz de ser el responsable de la «inseguridad» que, a su juicio, se vive en Salta.
Gustavo Sáenz, Gobernador de Salta
Gustavo Sáenz, Gobernador de Salta

Estrada no se refería exclusivamente al fiasco del «balazo fantasma» que rompió una ventanilla de la camioneta de Urtubey en plena campaña electoral, sino a la muerte aún no esclarecida del excomisario Vicente Cordeyro, cuyo cadáver apareció hace unos días en la cima de un cerro cercano a San Lorenzo.


Por algún motivo, Estrada coincide con María Emilia Orozco en que es el gobierno de Gustavo Sáenz el que debe esclarecer la muerte de Cordeyro. No los fiscales, ni la Policía.

Pero si Sáenz es responsable de la inseguridad y de él depende —dicen— el éxito de la investigación de la muerte de Cordeyro, ¿por qué Urtubey mira para otro lado cuando se lo señala a él como responsable de la siniestra deriva de la investigación y la consecuente impunidad del crimen de las turistas francesas?

¿O es que la separación de poderes solo funciona cuando gobierna Urtubey y no lo hace cuando gobierna Sáenz?

El actual Gobernador tranquilamente podría haberse hecho el desentendido y colocado un escudo para separar a su gobierno del caso Cordeyro, pero desde el minuto cero Gustavo Sáenz ha comprendido que el esclarecimiento de la muerte de Cordeyro es una cuestión de Estado, que compromete tanto a su gobierno (especialmente a través del Ministerio de Seguridad) como al resto de los poderes públicos.

Por el contrario, Urtubey lleva casi 15 años intentando reducir el crimen de las turistas francesas a un asunto meramente judicial, blandiendo como espada defensiva la división de poderes. Olvida Urtubey la responsabilidad que como Gobernador le cabe al haber sido el jefe directo de Pablo Kosiner y Aldo Rogelio Saravia, y jefe supremo de la Policía de la Provincia.

Durante tres largos lustros Urtubey ha intentado convencer a propios y extraños de que él era solo el Poder Ejecutivo y no el Jefe del Estado salteño y que no tiene por qué responder por el fracaso de la investigación; ni siquiera después de haber condecorado y ascendido a los policías corruptos que torturaron a los detenidos y plantaron pruebas para hacer imposible el hallazgo de la verdad.

En circunstancias parecidas, Gustavo Sáenz ha dado la cara, no se ha escondido; ha consolado a los familiares del muerto (y no los ha humillado, como hicieron Urtubey y Calletti con Bouvier) y ha puesto a trabajar a la Administración que de él depende para ayudar a la familia Cordeyro a encontrar el consuelo y la verdad que Salta, bajo el mando de Urtubey, ha escamoteado sistemática y calculadamente a los franceses... y a los salteños.

Destacado