La decisión, comunicada por el monarca al Consejo de Ministros, coincide con el 50.º aniversario de la recuperación democrática en España y subraya la relevancia de tres figuras clave en la historia política y constitucional del país.
Creada en 1430 por Felipe III el Bueno, duque de Borgoña, con motivo de su matrimonio con Isabel de Portugal, la Insigne Orden del Toisón de Oro es una de las distinciones más prestigiosas de Europa. Los reyes de España son sus Soberanos y Grandes Maestres, y solo el Monarca tiene la prerrogativa de concederla. Sus depositarios reciben el tratamiento de excelentísimo.
Según informa esta tarde el diario El Mundo, durante el Foro La Toja, Felipe VI coincidió recientemente con Miquel Roca y Miguel Herrero de Miñón, a quienes dedicó palabras de reconocimiento por su contribución a la Constitución de 1978.
Según ha adelantado El Confidencial y ha confirmado El Mundo, el rey ha informado al Consejo de Ministros de este martes su voluntad de honrar la carrera del expresidente Felipe González, y los juristas Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Miquel Roca. Estos últimos son dos de los siete padres de la Constitución, con lo que el rey, con esta decisión, no sólo les condecora a ellos, sino que refrenda la vigencia de la Carta Magna, en tiempos de inestabilidad y crispación política.
Además, la concesión se otorga coincidiendo con el aniversario de los 50 años de la vuelta de la democracia a España, en la que Herrero y Roca tuvieron un papel fundamental al redactar el texto de la Constitución.
Con los nuevos nombramientos, en España un total de 19 personas poseen la distinción. Los primeros en recibirla fueron el Rey Juan Carlos en 1941 y su hijo, Felipe VI, en 1981. El Rey siguió el ejemplo de su padre y se la impuso a su heredera, la princesa Leonor, en una ceremonia solemne que se desarrolló en el Palacio Real en 2018 con la que celebró su 50 cumpleaños.
Entonces, el Rey en sus palabras sintetizó la historia del collar y de la Orden: «Se creó para premiar y representar los valores de la excelencia, el servicio y la lealtad. A lo largo de su historia ha evolucionado y se ha adaptado a los tiempos manteniendo siempre invariable su esencia y constituyendo, al mismo tiempo, un referente de la histórica proyección europea de España. En la actualidad, la pertenencia a la Orden supone el mayor reconocimiento, reservado a trayectorias vitales y profesionales de excelencia ligadas a grandes servicios a España y a la Corona».