La líder de la oposición en Venezuela ha sido distinguida con el galardón universal por «su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia».
En una conversación telefónica difundida por la Fundación Nobel, Machado califica el Nobel de «logro» y «reconocimiento» para todo el pueblo venezolano. «Este es un logro para toda la sociedad, yo sólo soy una persona, no lo merezco».
«María Corina Machado mantiene encendida la llama de la democracia en medio de una oscuridad creciente». «A pesar de las graves amenazas contra su vida, permaneció en el país, una decisión que inspiró a millones de personas», afirma el Comité encargado de discernir el galardón.
«Cuando los autoritarios toman el poder, es crucial reconocer a los valientes defensores de la libertad que se alzan y resisten. La democracia depende de quienes se niegan a callar, que se atreven a dar un paso al frente a pesar del grave riesgo y que nos recuerdan que la libertad nunca debe darse por sentada, sino que siempre debe defenderse: con palabras, con valentía y con determinación», añade.
La opositora al régimen de Nicolás Maduro ha sido premiada por ser «uno de los ejemplos más extraordinarios de coraje civil en América Latina en los últimos tiempos».
«Machado ha sido una figura clave y unificadora en una oposición política que antes estaba profundamente dividida, una oposición que encontró un punto de coincidencia en la exigencia de elecciones libres y un gobierno representativo».
La opositora venezolana cumple los tres criterios establecidos en el testamento de Alfred Nobel para la selección del ganador: «Ha cohesionado a la oposición de su país. Nunca ha flaqueado en su resistencia a la militarización de la sociedad venezolana. Ha apoyado firmemente una transición pacífica a la democracia».
