El 10 de octubre de 2025, el Día Mundial contra la Pena de Muerte está dedicado la conmemoración estará dedicada a reflexionar sobre la relación entre el uso de la pena de muerte y la tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes.
Los tipos de tortura y otros malos tratos experimentados durante el largo camino de la pena de muerte son múltiples y recurrentes: se ha usado la tortura física o psicológica en muchos casos durante los interrogatorios para obligar a confesar crímenes capitales; mientras se espera la ejecución, el síndrome del corredor de la muerte contribuye al deterioro psicológico a largo plazo de la salud de la persona; las duras condiciones de vida en el corredor de la muerte conducen al deterioro físico; la angustia mental de anticipar la ejecución; el dolor provocado por los métodos de ejecución, y el sufrimiento de los familiares y personas cercanas al condenado. Las discriminaciones basadas en el sexo, el género, la pobreza, la edad, la orientación sexual, la pertenencia a una minoría religiosa y étnica entre otras, pueden agravar el trato cruel, inhumano y degradante de las personas condenadas a muerte.
La pena de muerte en la práctica
• 112 países han abolido la pena de muerte para todos los delitos• 9 países han abolido la pena de muerte sólo para los delitos comunes
• 23 países son abolicionistas de facto
• 55 países son retencionistas
• En 2023, Amnistía Internacional registró al menos 1.153 ejecuciones repartidas en 16 países, lo que supuso un incremento del 31% con respecto al año 2022, en el que se registraron al menos 883 ejecuciones.
• Amnistía Internacional registró, al menos, 2.428 condenas a muerte nuevas en 52 países en 2023, lo que supuso un ligero descenso con respecto a las 2.016 de 2022. Se tenía constancia de que al finalizar 2023 había en todo el mundo al menos 27.687 personas condenadas a muerte.
El Día Mundial contra la Pena de Muerte está impulsado por una coalición internacional que se opone a esta medida.
A partir de los años ochenta, ha surgido una dinámica general en favor de la abolición de la pena de muerte que ha sido constante hasta hoy. Según Amnistía Internacional, en 1977 sólo 16 países habían abolido la pena de muerte para todos los delitos. En la actualidad, dos tercios de los países del mundo (141) son abolicionistas en la legislación o en la práctica.