La presencia de Gustavo Sáenz frente la Casa Rosada se produce a solo veinte días de las cruciales elecciones legislativas que se celebrarán el próximo 26 de octubre y cuando el gobierno de Javier Milei, a través del Jefe de Gabinete y del Ministro del Interior, intentan dialogar con los gobernadores, por pedido del presidente de los Estados Unidos.
“Esta falta de gestión que vemos, yo he hablado con todo el mundo y lo voy a seguir haciendo. Son obras importantes para nuestra Provincia y para el Norte argentino”, ha dicho Sáenz.
“Todos los días estamos viendo si renuncia Espert, ahora quién va, si va Santilli. Y la verdad es que hay otra Argentina, que está esperando la gestión, que se arreglen las rutas, que son rutas de la muerte. Estamos todo el día consumiendo los problemas de Buenos Aires y la Argentina no termina en Buenos Aires. De una vez por todas, nos tenemos que hacer escuchar. Tenemos todo para no tener que andar pidiendo limosna acá en Buenos Aires, pero nos tienen que dar las obras de infraestructura que no las negó este gobierno, todos los gobiernos le negaron al norte las obras de infraestructuras”, ha sentenciado el mandatario salteño en diálogo con TN.
Si bien admitió que no quiere que lo reciba nadie en la Casa Rosada, Gustavo Sáenz se definió como un «hombre puente», dispuesto a alcanzar un acuerdo con el Poder Ejecutivo nacional. «Tengo la autoridad moral suficiente para venir a reclamarle a este gobierno porque di la cara, ayude para que haya equilibrio fiscal. Pero no me gusta que me mientan. No quiero comer milanesas con Milei, quiero que se hagan las obras», ha dicho.
También ha criticado al gobierno nacional por lo que él entiende es un «desorden» que trae aparejado «problemas de gestión». «no sabés con quién tenés que hablar. La gente la está pasando mal. Hay un desconocimiento total de la realidad y las necesidades del interior de nuestra querida patria. Ya basta de estar con las manos extendidas en Buenos Aires pidiendo limosna, que nos den las obras de infraestructuras que necesitamos y no nos vemos más. Basta de hipocresía».
El saludo de Guillermo Francos
Al ver por su ventana el alboroto de los gauchos, al Gobernador emponchado y cantando a grito pelado junto al chalchalero Facundo Saravia, el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, bajó a la plaza para saludar al mandatario salteño.Francos dijo: «Tenemos que trabajar en conjunto, a ver cómo viene la segunda etapa del Gobierno. Hicimos dos años. Ahora estamos en época de campaña, es muy difícil ponernos de acuerdo en todo, pero después que pase la elección, ahí veremos. Yo creo que nos vamos a poner a conversar».
Pero ¿y lo conversado antes? ¿Qué pasa con los acuerdos de junio de 2024 y marzo de 2025? El deseo de Francos de «ponernos a conversar» es muy loable, pero conversar para después volver a ignorar los acuerdos es un riesgo que el Gobernador de Salta no quiere correr.
