Además del Instituto Jane Goodall, la científica impulsó programas comunitarios en África y creó Roots and Shoots, una red global de jóvenes comprometidos con el planeta.
Godall había recibido recientemente de manos del presidente de los EEUU, Joe Biden, la Medalla de la Libertad, la mayor condecoración civil del país, junto a celebridades como la editora de Vogue, Anna Wintour; el líder de U2, Bono; o el multimillonario George Soros.
Su perfil activista, más marcado en los últimos años, fue mucho más allá de cuestiones ambientales como la defensa de los animales, sus recomendaciones para un consumo más responsable o sus críticas a las macrogranjas. Reclamó insistentemente la resolución de los conflictos armados y, como ella misma señaló el pasado mayo en Canarias, la guerra en Gaza, la guerra de Ucrania o la crisis humanitaria en Sudán eran los asuntos que le quitaban el sueño.
