Según la información oficial del Ministerio Público Fiscal de Salta, cuando los policías intentaban cumplir con la orden judicial de deshaucio, los dos acusados, que vestían trajes de apicultores, se les aproximaron portando con abejas en su interior.
Como resultado de esta acción, los policías que estaban trabajando en desalojo sufrieron múltiples picaduras en extremidades, cabeza, rostro, cuello y orejas. Posteriormente, los sacha-apicultores se dieron a la fuga por un campo de cultivo.
Ocho agentes de la autoridad resultaron con lesiones producto de las picaduras de las abejas. Uno de ellos sufrió, además, una lesión en la cabeza tras un golpe que le habría propinado uno de los sospechosos.
Picados como estaban, los bravos policías salieron en persecución de los dos hombres que habían liberado las abejas y los encontraron a 300 metros de lugar en que se produjeron las picaduras. Allí mismo los detuvieron, en principio, por abuso apícola.
Dice la información oficial del Ministerio Público Fiscal que durante el procedimiento de su detención, y como ya no tenían abejas en su poder, ambos individuos lanzaron golpes de puño y puntapiés a los policías, lesionando a uno de ellos en la cara.
El policía que denunció los hechos tuvo que ser trasladado y atendido en un centro de salud, ya que es alérgico a la picadura de estos bichos. Felizmente, luego de un cóctel intravenoso de epinefrina, corticoides y antihistamínicos, el agente puede contar lo sucedido.
Durante la audiencia de imputación, los dos acusados dieron su versión de los hechos. Por su parte, la fiscal Rojas ha pedido al Juez de Garantías que entiende en el asunto que los apicultores sigan detenidos.
