Se trata, en todo caso de un operativo solidario, cuya loable finalidad es la de aumentar el stock del fluido ante la necesidad de transfusiones o de operaciones quirúrgicas que lo requieran.
En este caso, la extracción de sangre no parece ser voluntaria, ni vinculada con stock o las transfusiones, sino con el objetivo de déficit cero.
Algunos, sin embargo, sostienen que son vampiros conocidos los que le están chupando la sangre a la semicentenaria universidad local, que, frente al desafío que supone el recorte de su financiación, responde con ideología y no con números.
La letra, con sangre entra; pero los números, con sangre salen.
