Por decreto, quedan suspendidos los pagos periódicos de las líneas telefónicas de los funcionarios municipales que, durante los gobiernos anteriores, eran atendidos por el tesoro municipal.
El Intendente ha tomado también la decisión de dar de baja más de 500 líneas de teléfono que «eran financiadas por los vecinos» y que el nuevo gobierno municipal considera «un gasto innecesario».
Según la comunicación municipal, la medida persigue el objetivo de reducir gastos superfluos y dirigir los recursos hacia áreas prioritarias que beneficien directamente a los ciudadanos de Salta.