La libertad de religión o de creencias, la libertad de opinión y de expresión, el derecho de reunión pacífica y el derecho de libertad de asociación son interdependientes, están interrelacionados y se refuerzan mutuamente. Estos derechos están contemplados en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Pueden desempeñar un papel clave en la lucha contra todas las formas de intolerancia y discriminación basadas en la religión o las creencias.
Es más, el ejercicio del derecho a la libertad de opinión y expresión y el pleno respeto de la libertad para buscar, recibir e impartir información, pueden desempeñar un papel positivo en el fortalecimiento de la democracia y la lucha contra la intolerancia religiosa.
Violencia por motivos religiosos
Sin embargo, se continúan perpetrando actos de intolerancia y violencia basados en la religión o las creencia, incluso existe cierta focalización contra personas pertenecientes a comunidades y minorías religiosas en todo el mundo. Además, la cantidad y la intensidad de estos incidentes va en aumento, adquiriendo a menudo un carácter criminal y unas pautas repetidas a nivel internacional.Es por eso que la Asamblea General adoptó la resolución A/RES/73/296 titulada "Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Basados en la Religión o la Creencia", que condena enérgicamente la violencia y los actos de terrorismo dirigidos a individuos, incluidas las personas pertenecientes a minorías religiosas, sobre la base o en nombre de una religión o creencia.
Los Estados miembros reafirmaron su condena inequívoca de todos los actos, métodos y prácticas de terrorismo y extremismo violento propicio al terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones, dondequiera y por quienquiera que se hayan cometido, independientemente de su motivación, y reiteraron que el terrorismo y el extremismo violento que conlleva terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones, no puede ni debe asociarse con ninguna religión, nacionalidad, civilización o grupo étnico.
La Asamblea General decidió designar el 22 de agosto como el Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Basados en la Religión o la Creencia. El día llega justo después del Día Internacional del Recuerdo y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo, el 21 de agosto.
Antecedentes
Con la designación del Día Internacional para Conmemorar a las Víctimas de Actos de Violencia basados en Religión o Creencia, la Asamblea General reconocía, en su resolución A/73/L.85 de 2019, la importancia de brindar a las víctimas y familiares de este tipo de actos de violencia con el apoyo y la asistencia adecuados de acuerdo con la ley aplicable.La Asamblea deploró enérgicamente todos los actos de violencia contra las personas por su religión o creencia, así como los actos dirigidos contra sus hogares, negocios, propiedades, escuelas, centros culturales o lugares de culto, así como todos los ataques que violan el derecho internacional en y contra lugares religiosos, sitios y santuarios.
En una resolución anterior, 72/165, donde proclamaba el Día Internacional de Conmemoración y Homenaje a las Víctimas del Terrorismo, también reconocía que trabajar juntos para mejorar la implementación de los regímenes legales existentes que protegen a las personas contra la discriminación y los delitos de odio, aumentando los esfuerzos interreligiosos, interclericales e interculturales y la expansión de la educación en derechos humanos, son los primeros pasos para combatir los incidentes de intolerancia, discriminación y violencia contra individuos sobre la base de una religión o una creencia.
Al proclamar un día internacional para conmemorar a las víctimas de actos de violencia basados en la religión o las creencias, la Asamblea General recordó que los Estados tienen la responsabilidad primordial de promover y proteger los derechos humanos, incluidos aquellos pertenecientes a las minorías religiosas y su derecho a ejercer su religión o creencia libremente.
Mensaje del Secretario General 2023
La libertad de religión y de creencias es un derecho humano inalienable. Ni la fe ni las creencias deben nunca atraer la violencia.Pese a ello, vemos en todo el mundo a personas y comunidades, especialmente minorías, expuestas a la intolerancia, a la discriminación y a las amenazas contra sus lugares de culto, sus medios de subsistencia e incluso sus vidas. Muy a menudo, la causa suele estar en un odio instigado desde las redes y también fuera de ellas.
En el Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Motivados por la Religión o las Creencias, recordamos a todas las personas que han sufrido por ese motivo. Y renovamos nuestra determinación de erradicar el discurso de odio que espolea tan terribles actos de intolerancia. Distintas iniciativas, como mi llamamiento a la acción en favor de los derechos humanos y la Estrategia y el Plan de Acción de las Naciones Unidas para la Lucha contra el Discurso de Odio, pueden servir de guía para alcanzar ese objetivo.
Insto a todos los gobiernos a prevenir y combatir los actos de violencia basados en la religión y las creencias. Hago un llamamiento a todos, pero en particular a los líderes políticos, comunitarios y religiosos, para que se pronuncien contra el odio y la incitación a la violencia. Y animo a gobiernos, empresas tecnológicas y otras partes interesadas a apoyar los esfuerzos de las Naciones Unidas por elaborar, con vistas a la Cumbre del Futuro del próximo año, un Código de Conducta voluntario para la integridad de la información en las plataformas digitales con el que hacer frente a la incitación al odio en línea.
Honremos juntos a las víctimas de la violencia esforzándonos por construir un mundo más inclusivo, respetuoso y pacífico, un mundo en el que se celebre la diversidad.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://www.un.org/es/observances/religious-based-violence-victims-day/
