La misma información dice que las nuevas viviendas, que pertenecen al programa nacional Reconstruir, están emplazadas en la zona de La Rinconada, al noroeste del Municipio de Cerrillos.
No hablamos ni de los materiales ni de la calidad de la construcción, que son aspectos que solo se pueden valorar in situ, sino del aspecto exterior de las viviendas y, si acaso, de sus dimensiones.
En cuanto a su diseño, llama la atención el gran parecido de estas viviendas con las que se encuentran en los barrios Antártida Argentina y El Molino, ambos ubicados a pocos metros de la plaza principal de Cerrillos. Ha pasado medio siglo desde que aquellas viviendas fueron diseñadas y los estudios de arquitectura contratados por el gobierno parece que no han sido capaces de aportar ninguna idea nueva.
Probablemente, cuando se entreguen las casas a sus futuros moradores, no habrá pavimento ni en las veredas ni en las calles y no están asegurados los servicios mínimos, como el saneamiento a las cloacas.
Y si el diseño de las casas no ha evolucionado en lo más mínimo, a pesar de los avances y las nuevas tendencias de la arquitectura, otro tanto de lo mismo sucede con el diseño urbanístico, calcado de los barrios que se construyeron en Salta en los años 50, 60 y 70.
Si el gobierno gasta mucho dinero en estas obras, lo menos que se puede esperar es que exija a las empresas constructoras criterios arquitectónicos y urbanísticos más actuales y más sostenibles.