Durante más de 400 años, más de 15 millones de hombres, mujeres y niños fueron víctimas de la deplorable trata transatlántica de esclavos, uno de los capítulos más negros de la historia de la humanidad.
Con el fin de homenajear de forma más permanente a las víctimas, se ha erigido un monumento en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, que se inauguró el 25 de marzo de 2015. El diseño ganador del monumento, El arca del retorno de Rodney Leon, un arquitecto norteamericano de origen haitiano, fue seleccionado a través de un concurso internacional y anunciado en septiembre de 2013.
Trata Transatlántica de Esclavos
La trata transatlántica de esclavos fue la mayor migración forzada de la historia, y sin duda una de las más inhumanas. El éxodo de la población africana se extendió a muchas partes del mundo a lo largo de 400 años y no tiene precedentes en los anales de la historia.Como resultado directo de la trata transatlántica de esclavos, la mayoría de los africanos acabó en las Américas: 96 por ciento de los cautivos procedentes de las costas africanas llegaron hacinados en barcos de esclavos a los puertos de América del Sur y las Islas del Caribe.
De 1501 a 1830, cuatro africanos cruzaron el Atlántico para cada europeo. La demografía de las Américas en aquella época parecía más una extensión de la diáspora africana que europea. El legado de esta migración se puede ver hoy en día: grandes poblaciones de ascendencia africana siguen viviendo en las Américas.
Conmemoración de la memoria de las víctimas
Para conmemorar la memoria de las víctimas, la Asamblea General, en su resolución 62/122 del 17 de diciembre de 2007, declaró el 25 de marzo Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Trasatlántica de Esclavos.En la resolución se pedía la puesta en marcha de un programa de divulgación destinado a las instituciones educativas, la sociedad civil y otras organizaciones, con el objetivo de educar las futuras generaciones sobre las «causas, consecuencias y lecciones del comercio transatlántico de esclavos, y para comunicar los peligros del racismo y sus prejuicios».
Tema de 2023: “Luchar contra el legado de racismo de la esclavitud a través de una educación transformadora”
La esclavitud de más de 13 millones de africanos durante la trata transatlántica de esclavos fue impulsada por la ideología racista de que estas mujeres, hombres y niños eran inferiores por el color de su piel. Innumerables familias fueron destrozadas. Decenas de seres humanos perdieron la vida. A pesar de experimentar graves violaciones de derechos humanos y traumas intergeneracionales durante siglos, las personas esclavizadas perseveraron en su resiliencia, demostrando coraje y desafío frente a las condiciones de esclavitud, trabajo forzoso y violencia y opresión sistémicas.El legado racista de la trata transatlántica de esclavos repercute hoy en prejuicios y creencias nocivos que aún se perpetúan y siguen afectando a las personas de ascendencia africana en todo el mundo. La educación transformadora, que busca capacitar a los alumnos para que vean el mundo social de manera crítica y a través de una lente ética para desafiar y cambiar el statu quo como agentes de cambio, es esencial para el trabajo de enseñanza y aprendizaje sobre la esclavitud para terminar con el racismo y la injusticia y para construir sociedades inclusivas basadas en la dignidad y los derechos humanos para todas las personas, en todas partes.
Mensaje del Secretario General
Hoy rendimos homenaje a las víctimas de la trata transatlántica de esclavos.La malvada empresa de la esclavitud duró más de 400 años.
Millones de niños, mujeres y hombres africanos fueron traficados a través del Atlántico, arrancados de sus familias y países de origen: sus comunidades destrozadas, sus cuerpos mercantilizados, su humanidad negada.
La historia de la esclavitud es una historia de sufrimiento y barbarie que muestra lo peor de la humanidad.
Pero también es una historia de valentía impresionante que muestra a los seres humanos en su mejor momento, comenzando con los esclavos que se levantaron contra viento y marea hasta los abolicionistas que se pronunciaron en contra de este crimen atroz.
Y, sin embargo, el legado de la trata transatlántica de esclavos nos persigue hasta el día de hoy.
Podemos trazar una línea recta desde los siglos de explotación colonial hasta las desigualdades sociales y económicas de hoy.
Y podemos reconocer los tropos racistas popularizados para racionalizar la inhumanidad de la trata de esclavos en el odio de la supremacía blanca que resurge hoy.
Nos corresponde a todos luchar contra el legado de racismo de la esclavitud.
El arma más poderosa de nuestro arsenal es la educación, el tema de la conmemoración de este año.
Al enseñar la historia de la esclavitud, ayudamos a protegernos contra los impulsos más viciosos de la humanidad.
Al estudiar las suposiciones y creencias que permitieron que la práctica floreciera durante siglos, desenmascaramos el racismo de nuestro propio tiempo.
Y al honrar a las víctimas de la esclavitud, restauramos algo de dignidad a aquellos que fueron despojados de ella sin piedad.
Hoy y todos los días, unámonos contra el racismo y juntos construyamos un mundo en el que todos, en todas partes, puedan vivir una vida de libertad, dignidad y derechos humanos.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://www.un.org/es/rememberslavery/observance/2023
