El SARS-CoV-2 sigue evolucionando. Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, la OMS ha designado múltiples variantes preocupantes y variantes de interés en función de la evaluación de su potencial para propagarse, sustituir las variantes anteriores y provocar nuevas oleadas de infecciones con un mayor circulación, así como de la necesidad de ajustar las medidas de salud pública.
Más del 98% de las secuencias genéticas públicamente disponibles desde febrero de 2022 corresponden a virus ómicron, y estos virus constituyen el fondo genético a partir del cual es más probable que surjan nuevas variantes del SARS-CoV-2, aunque sigue siendo posible la aparición de variantes derivadas de variantes preocupantes anteriormente en circulación o de variantes completamente nuevas. En el sistema anterior, todos los sublinajes ómicron se clasificaban en la categoría de variantes preocupantes ómicron, lo que no ofrecía la granularidad necesaria para comparar los nuevos linajes descendientes con fenotipos alterados con los linajes parentales de ómicron (BA.1, BA.2, BA.4/BA.5). Por tanto, a partir del 15 de marzo de 2023, los sublinajes ómicron serán clasificados de manera independiente en el sistema OMS de seguimiento de variantes como variantes bajo vigilancia, variantes de interés o variantes preocupantes.
La OMS también está actualizando las definiciones de trabajo de variante preocupante y variante de interés. La principal actualización consiste en hacer más específica la definición de variante preocupante para incluir los principales pasos evolutivos del SARS-CoV-2 que requieren importantes intervenciones de salud pública. Las definiciones actualizadas se pueden consultar en el sitio web de seguimiento de variantes de la OMS.
Teniendo en cuenta estos cambios, las variantes alfa, beta, gamma y delta, así como el linaje parental de la variante ómicron (B.1.1.529), se consideran variantes preocupantes anteriormente en circulación. La OMS ha clasificado ahora la variante XBB.1.5 como una variante de interés.
La OMS también seguirá publicando periódicamente evaluaciones de riesgos con respecto tanto a las variantes de interés como a las variantes preocupantes (véase la última evaluación de riesgos respecto de la variante XBB.1.5).
La OMS hace hincapié en que estos cambios no implican que la circulación de los virus ómicron ya no suponga una amenaza para la salud pública. Más bien, los cambios se han introducido para identificar mejor las amenazas adicionales o nuevas además de las que plantean los virus ómicron actualmente en circulación.
Fuente: Organización Mundial de la Salud - en https://www.who.int/es/news/item/16-03-2023-statement-on-the-update-of-who-s-working-definitions-and-tracking-system-for-sars-cov-2-variants-of-concern-and-variants-of-interest
