Si, efectivamente, como dice el diario salteño el problema es el ingreso de los «protestantes», el asunto es más competencia de Martín Lutero que de la muy piadosa y apostólica intendenta Bettina Romero.
O quién sabe, porque es posible que entre los «recuperadores» del vertedero salteño haya algún cura o algún sargento retirado.
La última caricia al idioma es el empleo de la expresión «personas civiles», que es un pleonasmo.
El sustantivo «civil» es sinónimo de «ciudadano», y aunque el status jurídico político sea diferente en esencia del status jurídico civil, cualquier persona (sea recuperador del vertedero o sea cura semijubilado) es civil (ciudadana) en el sentido más técnico del término.