Según se puede apreciar en la fotografía adjunta, los ediles salteños no se privan de nada en materia de productos de panadería.
Lo que no se sabe muy bien es qué sensación experimenta un concejal o una concejala al masticar una medialuna bajo la atenta pero inerte mirada de los retratos de Juan Carlos Villamayor, Ennio Pontussi, Enrique Tanoni, Alejandro San Millán y Miguel Ángel Isa.
Cuando gobernaron los tres primeros, el presupuesto municipal -incluido el del Concejo Deliberante- no daba ni para un mate cocido con bollos. De pavimentar las calles de tierra, ni hablar.
Ahora, que el presupuesto es algo más cuantioso, el despliegue de finísimas medialunas de manteca parece ilimitado, pero las calles siguen sin pavimentar.
Pero siempre es mejor tener a concejales y concejalas bien alimentados que asistir a reuniones de comisión en las que solo se oye el felino rugido de los estómagos vacíos.