Los menores de edad son ofrecidos públicamente sin ningún respeto ni consideración, ni a sus padecimientos ni hacia sus derechos como personas humanas.
Hoy mismo, la página oficial del Poder Judicial de Salta publica el siguiente anuncio:
«Ganó una medalla de plata en los juegos Evita el año pasado y hoy busca una familia. ¿Nos ayudás?»
Las ofertas de adopción -que conviene recordar son de seres humanos, no de caniches- deben ser fundamentalmente serias, evitar caer en la vulgaridad y utilizar técnicas de marketing que no se compadecen con la dignidad del ser humano. Mucho menos si tales ofertas provienen de instituciones del Estado, como la Secretaría Tutelar de la Corte de Justicia, que no puede darse el lujo de caer en el género folletinesco.
En casi todos los casos la estrategia es la misma: se pone por delante las virtudes del adoptable (alegría, sociabilidad, deseos de progresar, buen rendimiento escolar, etc.) y, solo al pasar, se menciona su historial clínico y los tratamientos en curso o los requeridos.
Un aviso oficial de adopción no puede ser tratado ni emplear el mismo lenguaje que un vídeo de Tik Tok grabado para promocionar un reconstituyente facial o que un aviso clasificado de venta de un auto usado. Detrás de cada anuncio de adopción hay una persona humana especialmente necesitada cuyo interés superior debe ser respetado y privilegiado en todo momento; sobre todo, por las autoridades públicas.
En el anuncio que publica hoy la Corte de Justicia se dice que la adoptable prefiere una familia que no tenga hijos, ya que la niña «demanda experimentar el lugar de hija plena» [sic]. ¿Es que los hijos de una familia con varios hermanos no son «hijos plenos»? ¿Qué padres pueden ser elegibles para una adopción si hacen diferencias entre «hijos plenos» e «hijos menos plenos»?
Resulta insultante, para la niña en primer lugar, pero también para los potenciales adoptantes (y para la sociedad en general), que se mencione en primer lugar que a la adoptable «le encanta nadar» y que «el año pasado participó de los Juegos Evita ganando una medalla en atletismo», y solo después, más abajo, se informe que la niña es «no vidente» y que asiste a una escuela especial.
Si, como se supone, existe en Salta un Registro Único de Aspirantes a Guardas con Fines Adoptivos, las ofertas públicas de niños adoptables solo se publican en la página del Poder Judicial porque, una vez consultados los aspirantes que figuran en el registro, ninguno de ellos ha querido adoptar a la persona ofrecida.
Si esta es la verdadera razón de la publicación de las ofertas, con más razón aún se deben extremar los cuidados en la redacción y evitar caer, no solo en la negación de derechos, sino también en la vulgaridad y el mal gusto.
