Esta importante encuesta clasifica en orden decreciente a 86 territorios en todo el mundo según su atractivo geológico (minerales y metales) y la calidad de las políticas gubernamentales que fomentan o desalientan la exploración y la inversión.
La Rioja es la que peores números obtiene, mientras que Salta ha sido colocada a la cabeza de las cuatro y registra un importante crecimiento entre los años 2019 y 2023.
En el índice que mide solamente las políticas, Salta se ubica en la posición 26 entre las 86 jurisdicciones encuestadas. La Provincia ha aumentado su índice PPI en 25,71 puntos en 2023, lo que puede considerarse un crecimiento significativo.
El reporte de Fraser Institute dice que los inversores están ahora menos preocupados que en el pasado acerca de la estabilidad política de Salta (-56 puntos), se ha reducido la incertidumbre respecto de disputas sobre la propiedad de la tierra (-50 puntos) y los obstáculos a los negocios (-39 puntos).
Sin embargo, la misma encuesta que coloca a Salta como la jurisdicción más atractiva de la Argentina para invertir dice que la preocupación de los inversores ha aumentado en tres puntos críticos:
1) Las condiciones de desarrollo de las comunidades locales (+8 puntos)
2) El régimen impositivo (+6 puntos)
3) Las infraestructuras (+5 puntos)
Estos tres indicadores dependen también de las políticas del gobierno.
Pero, según la encuesta del Fraser Institute, Salta no solo es la provincia argentina más atractiva para invertir, sino que también supera a Brasil, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, México y Bolivia en el ámbito regional de los países hispanoamericanos y del Caribe.
En el informe de Fraser se reproduce la opinión del presidente de una compañía productora minera con menos de 50M de dólares que afirma: «Las restricciones monetarias impuestas por el gobierno nacional kirchnerista disuaden la inversión».
Si bien la encuesta es altamente favorable a Salta, comparando los informes anteriores, no se debe ocultar que, en capítulos como el de las regulaciones laborales, convenios colectivos, sindicalización e interrupciones laborales, Salta aparece rankeada entre los últimos del mundo (62 de 86).
Lo mismo sucede con las barreras para los negocios (61 de 86) y con el régimen fiscal (59 de 86).
Son todos estos llamados de atención al gobierno provincial que debería moderar su entusiasmo con las inversiones y ponerse a trabajar seriamente en la mejora de las infraestructuras, en reglas laborales claras, en protección efectiva, en el desarrollo de las comunidades locales y en una tributación moderna, eficiente y equitativa.

