Desde proporcionar agua dulce y apoyar la biodiversidad hasta regular el clima y preservar las tradiciones culturales, los ríos sanos y de caudal libre siempre han sido fundamentales para las personas y el planeta.
Sin embargo, los ríos de todo el mundo están en riesgo: cada vez más fragmentados, contaminados y debilitados por el cambio climático y proyectos de desarrollo irresponsables. Cuando los ríos están en riesgo, también lo está nuestro futuro colectivo.
Los ríos sanos y el acceso al agua potable son derechos humanos fundamentales que nos conectan a todos. El Día Internacional de Acción por los Ríos es una oportunidad para unirnos en solidaridad con los ríos y las comunidades que los protegen y defienden. Al actuar en favor de los ríos, afirmamos que tenemos el poder de protegerlos y garantizar que las comunidades tengan acceso a agua limpia y de flujo libre, así como el derecho a participar en las decisiones que afectan directamente a los ríos y, en última instancia, a sus vidas.
El lema del Día Internacional de Acción por los Ríos de este año es «Proteger los ríos, proteger a las personas». En un momento de crecientes impactos climáticos y crisis globales, cuando tanto las personas como el planeta se enfrentan a enormes amenazas para la vida y la libertad, es nuestra responsabilidad colectiva proteger nuestras aguas compartidas. Esto nunca ha sido más urgente que hoy. Los ríos son sistemas que dan vida. Sin ellos, nuestra salud, seguridad alimentaria, medios de subsistencia y comunidades están en riesgo. No podemos sobrevivir ni prosperar sin ríos sanos.
Cuando los ríos se contaminan, se sobreexplotan, se desvían o se bloquean por infraestructuras destructivas, son las comunidades vulnerables y los ecosistemas fluviales los que sufren primero. Proteger los ríos no se trata solo de salvaguardar el bienestar humano; Se trata de defender la biodiversidad, fortalecer la resiliencia climática y asegurar un futuro justo y habitable para las generaciones venideras.




