El Día Mundial de la Vida Silvestre es una oportunidad para celebrar las hermosas y variadas formas de fauna y flora silvestres, concienciar sobre sus múltiples beneficios y, al mismo tiempo, recordar la necesidad urgente de luchar contra los delitos que amenazan la vida silvestre y la reducción de especies inducida por el hombre, las cuales conllevan impactos económicos, ambientales y sociales.
Con más de un millón de especies en peligro de extinción, y ante la intensificación de la triple crisis planetaria, la financiación innovadora para la conservación de la vida salvaje es más urgente que nunca.
¿Sabías que...?
- Alrededor de 50.000 especies silvestres de animales y plantas satisfacen las necesidades de miles de personas en todo el mundo.- Más de la mitad del PIB mundial depende de la naturaleza, lo que convierte la pérdida de biodiversidad en una importante amenaza para la estabilidad financiera.
- Cada año se invierten 143 000 millones de dólares en la conservación de la biodiversidad. Sin embargo, se calcula que necesitaríamos 824 000 millones.
Mensaje del Secretario General 2025
La relación de la humanidad con la naturaleza está en un punto de inflexión.Nuestra adicción a los combustibles fósiles y el uso insostenible de los recursos están empujando a los ecosistemas al colapso y llevando a distintas especies a la extinción, a la vez que menguan las inversiones en la protección de la biodiversidad.
Es un mal augurio no solo para la naturaleza, sino también para las comunidades de distintas partes del mundo cuyo bienestar y cuya supervivencia misma dependen de la salud de los ecosistemas.
Es hora de elegir una senda más inteligente.
Este año, el Día Mundial de la Vida Silvestre destaca la necesidad de recaudar fondos para la conservación.
Es vital que se invierta en la salud de los ecosistemas para tener aire puro y agua limpia, regular el clima y sustentar los medios de vida.
Para eso hay que movilizar recursos públicos y privados con los que conservar la vida silvestre y los hábitats; cumplir los compromisos financieros y apoyar a los países vulnerables donde más peligra la biodiversidad; reducir la presión financiera que causan las dificultades para pagar la deuda y los shocks climáticos; idear soluciones innovadoras como los bonos verdes y azules; aplicar el índice de vulnerabilidad multidimensional de las Naciones Unidas para orientar la financiación asequible; y garantizar que los Pueblos Indígenas y las comunidades locales, el primer escudo protector de nuestros ecosistemas, tengan acceso equitativo a los fondos.
El reciente Pacto para el Futuro incluye el compromiso renovado de detener e invertir la pérdida de biodiversidad a escala global para 2030.
Para cumplir ese compromiso se necesita financiación. Invirtamos juntos en un futuro en el que la naturaleza y los pueblos prosperen a la par.
Fuente: ONU - en https://www.un.org/es/observances/world-wildlife-day


