Sin embargo, quien en la Argentina haya propuesto una medida semejante seguramente tomó como modelo el reciente acuerdo del Tripartito Verde que el pasado mes se junio de anunció en Dinamarca y que tras varios meses de negociaciones entre los principales partidos del país, los agricultores, la industria, los sindicatos y los grupos ambientalistas, finalmente comenzará a implementarse en 2030.
Por otro lado, la agencia de noticias AFP dice que parte del acuerdo del Tripartito Verde entre el gobierno, el sector agrícola y las organizaciones ambientales incluye también un compromiso para reducir la contaminación por nitrógeno, en un esfuerzo por restaurar las costas y los fiordos del país. Las emisiones de nitrógeno podrían reducirse en 13.780 toneladas anuales a partir de 2027.
Pero ¿son las vacas danesas más pedorras que las argentinas? No es posible saberlo, pero quizá, antes de crear un impuesto sobre sus emisiones, sería interesante adoptar otras medidas sobre el consumo y los hábitos de viaje (especialmente aéreos) de los argentinos.
Y si no lo logramos, sería conveniente enseñar a nuestros niños en primero y segundo grado de la primaria que las nobles y generosas vaquitas de nuestra pampa nos dan leche, carne, cuero... y metano, como para mover una central térmica.
Quizá, en un futuro, si somos capaces de capturar al vuelo los pedos de nuestras vacas, antes de que ganen altura y contaminen la atmósfera, podamos obtener la cantidad suficiente de combustible para alimentar las turbinas de gas y los generadores de vapor.



