La intención es buena, pero la comunicación de la decisión suena a intento de manipulación informativa, puesto que antes que «optimizar» algo, primero hay que hacerlo «funcionar».
Ahora, sin que aún se sepa qué fue del dinero del famoso Fondo de Reparación Histórica, el gobierno habla que, gracias a diferentes fuentes de financiamiento, durante el año 2022 se ejecutarán 135 obras en Capital e Interior [sic].
El número de obras realmente impresiona, pero en vista de la crisis del agua que está viviendo la población de Salta, no parece que la cantidad sea más importante que la calidad.
Errores verbales en la comunicación del gobierno
La comunicación del gobierno dice también que el plan «fue instruido» (expresión incorrecta) por el gobernador Gustavo Sáenz. Una persona puede «instruir» a otra de sus ideas, lo que no quiere decir que estas ideas hayan sido «instruidas» sino comunicadas. Lo que ocurrió en realidad es que Sáenz le pidió a sus ministros (o les impartió la orden) de formular el plan, que no es lo mismo.Otro error de la comunicación escrita del gobierno es la frase que dice: «El anuncio estuvo encabezado por el ministro de Infraestructura, Sergio Camacho».
Las personas -especialmente si son autoridades- encabezan actos, desfiles, ceremonias, etc.; pero no «encabezan» anuncios. Además, cuando la comunicación oficial debe mencionar a los ministros, con independencia del tiempo de participación en el acto o de la importancia de dicha participación, se ha de hacer en el orden previsto en la ley provincial 8171.
Así pues, el ministro presente que por protocolo debió «encabezar» la reunión es del de Economía y Servicios Públicos (el número 2 de la ley) y no el de Infraestructura que es el último de la lista.
Las obras prometidas
Durante el acto en que fue efectuado el anuncio, el ministro Sergio Camacho dijo algunas cosas obvias, como que «Las obras serán de diversa envergadura y se efectuarán por medio de procesos licitatorios o firmas de convenios con municipios».Pero también descendió al detalle y dijo que el plan prevé la ejecución de trabajos de construcción de pozos profundos y recambio y optimización de redes de agua.
Dijo también el ministro que el plan que le «encomendó» el Gobernador (aquí el verbo está muy bien empleado) tiene por objetivo el de «mejorar la condición de vida de todos los habitantes de la provincia».
Por supuesto, Camacho no se ha privado del placer burocrático de calificar al plan como «estratégico».
Por su parte, el ministro Roberto Dib Ashur ha dicho que se invertirán 4.400 millones de pesos que provienen del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial (FFDP), el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA) y recursos provinciales ya previstos en el presupuesto 2022.
Dib Ashur ha aprovechado para recordar que, a pesar de la pandemia y de tres años de caída en la economía, el gobierno ha invertido, prioritariamente, en salud, y se han puesto en marcha medidas de reactivación en el comercio, el turismo, la industria y la construcción.