Cada año, el 29 de enero, el Día Mundial del Rompecabezas reconoce que ejercitar nuestro cerebro con rompecabezas es solo uno de sus muchos beneficios.
Las búsquedas de palabras y los crucigramas tienen el beneficio obvio de aumentar el vocabulario y las habilidades lingüísticas. El Sudoku, un rompecabezas que secuencia un conjunto de números en una cuadrícula, también ejercita el cerebro. Al poner a prueba la memoria y el pensamiento lógico, este rompecabezas estimula el cerebro y puede mejorar las habilidades numéricas.
Los rompecabezas también ofrecen beneficios sociales. Cuando trabajamos en estos acertijos con alguien, mejoramos nuestras interacciones sociales. Ya sea que nos unamos a un grupo o juguemos con nuestros hijos, esas interacciones nos mantienen socialmente activos y también les enseñan habilidades sociales a nuestros hijos. Incluso trabajarlos juntos en silencio brinda la oportunidad de enfocar la mente de una manera meditativa que no es forzada.
La conclusión es que los rompecabezas estimulan el cerebro, lo mantienen activo y practican sus habilidades.