Sucedió durante la sesión en la que la Cámara de Diputados de la Provincia debatió (sin debate) la modificación a la ley provincial 8171, de 5 de diciembre de 2019, que regula a nivel legal las competencias del Gobernador y del Vicegobernador de Salta, así como las de los ministros, los secretarios y subsecretarios de Estado.
«Se ha instalado el todo vale», ha dicho Héctor Chibán, al recordar que en 2019, durante el último de los tres mandatos seguidos de Juan Manuel Urtubey, un movimiento político contrario a la Constitución provincial y lesivo de la regularidad institucional permitió la designación como juez de la Corte de Justicia de quien entonces se desempeñaba -con mandato aún vigente- como Procurador General de la Provincia, y, al mismo tiempo, llevó a ocupar este último cargo a un juez de Corte de Justicia cuyo mandato tampoco había expirado.
Para Chibán, el salto al gobierno de este último magistrado «es una situación más o menos parecida».
En medio de un clima de confrontación dialéctica en el recinto legislativo, el legislador radical ha afirmado también que el gobierno ha instalado en la sociedad la creencia de que «criticar o controlar al poder es algo inadmisible» y ha puesto un contundente ejemplo del relajamiento de los controles institucionales, al decir que: «Un Gobernador se puede ir dejando cuatro cuentas generales de ejercicio; es decir, todo un mandato sin rendir», en clara alusión a Juan Manuel Urtubey.
Irregularidades de este calibre hacen -según Chibán- que «no se le mueva nada a nadie».