El agresor -un joven de 25 años- fue sometido a juicio abreviado y condenado a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional, tras ser declarado culpable, a título de autor, de un delito de lesiones leves.
Siempre según la versión judicial, el denunciante se defendió con una mochila y recibió la ayuda de algunos vecinos que advirtieron la situación y salieron de sus viviendas. La ayuda puso al agresor en fuga, pero la Policía actuó rápidamente y logró detenerlo inmediaciones del lugar del hecho.
El condenado no ingresará en prisión, pero durante dos años deberá fijar su domicilio, no cometer nuevo delito, no acercarse a la víctima y someterse al control y cuidado del patronato de presos y liberados.
