Serapio tiene tiene 40 primaveras, una altura aproximada de 175 centímetros, su tez es trigueña, tiene la cara redondeada, cejas pobladas (y en banda), ojos marrones oscuros y lleva el pelo corto de color negro. Un detalle no menor: Calzaba ojotas cuando abandonó precipitadamente la escena del crimen.
Defectos del anuncio de recompensa
No obstante la importante cantidad ofrecida, no está muy claro que solo se deba pagar una sola vez y a una sola persona.Se ve que quien armó el anuncio de recompensa no vio muchas películas del Far West.
En primer lugar, en el anuncio del gobierno no hay una distinción apropiada entre «información» o «datos ciertos». Si un ciudadano aporta «información», por un lado, y otro «datos ciertos» por otro, deberán darle 10 millones de pesos a cada uno. Y no se entiende por qué los datos deben ser «ciertos» y la información no. ¿Acaso se puede aportar información falsa en casos como este?
Luego, el anuncio dice que se remunerará la cantidad prometida cuando la «información» o los «datos ciertos» colaboren, con la búsqueda del prófugo.
Pero la recompensa solo se debería pagar en el caso de que la «información» o los «datos ciertos» aportados por los ciudadanos condujeran inequívocamente a la localización del prófugo y no meramente «colaboraran con la búsqueda».
Tampoco se aclara en el anuncio oficial si podrán calificar para la recompensa los agentes y baquianos que ya están buscando a Serapio. Lógico sería que los excluyeran del premio.
Dejando a un lado estas formalidades, la cabeza redondeada y quiscuda de Serapio ha sido tasada en siete grandes (diez millones de los nuestros). Para poder empezar a disfrutarlos, se requiere que los datos que conduzcan a su aprehensión sean comunicados de manera inmediata a los teléfonos 911, (387)4325100, (387)4430034 o (387)4076237.
No es necesario, pero sí conveniente, preguntar por la fiscal María Luján Sodero Calvet, quien se encuentra al frente de la investigación del asunto y probablemente se ponga al teléfono.