Según la información oficial, el desenlace fatal se produjo cuando el presunto responsable, un varón de 49 años que conducía con 1,97 g/l de alcohol en sangre, invadió el carril contrario y chocó de frente contra una motocicleta. El conductor de la moto, de 25 años, sufrió graves heridas y falleció posteriormente en el Hospital San Bernardo.
En dicha audiencia, el abogado del imputado solicitó la prisión domiciliaria para su defendido, pedido al que se opuso el fiscal López Soto.
El acusado debe responder por un delito de homicidio culposo en accidente de tránsito, agravado por fuga del causante y por conducir con un nivel de alcoholemia igual o superior a 1 g/l.
Tras escuchar los argumentos de las partes, el juez Rodríguez Pipino resolvió denegar la prisión domiciliaria solicitada, al considerar la existencia de riesgos procesales, como la posibilidad de fuga o de entorpecimiento de la investigación, así como la gravedad del hecho investigado.
El conductor del automóvil intentó darse a la fuga tras el incidente, pero fue reducido en el lugar por agentes de la Policía, lo que impidió que la fuga se concretase.