La noticia oficial del Poder Judicial de Salta dice que la subasta será de «autos» y bicicletas. Pero conviene aclarar que no subastarán «autos» (en el sentido de resoluciones judiciales interlocutorias) sino «autos» entendidos como esos aparatos de cuatro ruedas que se destinan al transporte de personas y que no tienen una capacidad superior a siete plazas.
La vinculación de los objetos subastados con las causas penales no está clara. Si han sido robados, falsificados o adulterados, lo normal sería que tales bienes fueran restituidos a sus legítimos propietarios. Ahora que si tales bienes han sido utilizados por los delincuentes para cometer delitos (cosa para nada infrecuente en el caso de automóviles y bicicletas), habría que preguntarse qué delitos se pueden cometer con un televisor o con un clarinete, porque ya sabemos que con la vajilla (especialmente con la de marca Tramontina) se pueden cometer crímenes gravísimos.
Detalles de la subasta
Desde el pasado 24 de abril, los interesados pueden consultar los detalles y las fotografías de los bienes disponibles a través del sitio subastas.justiciasalta.gov.ar.Aquellos que prefieran ver los vehículos en persona (aquí le presento al señor Chevrolet), el miércoles 30 de abril habrá una exhibición en el estacionamiento de la Dirección de Bienes Secuestrados, ubicado en la avenida Kennedy esquina Las Comadrejas, en el barrio Aráoz, de 9 a las 13 horas.
Los demás bienes estarán disponibles para ser vistos «en persona» el mismo día en el depósito de la Dirección, en la calle lateral Oeste de la Ciudad Judicial, en el horario de 9 a 16 horas.
Las ofertas se podrán formular por el portal subastas.justiciasalta.gov.ar, incluso durante el feriado, lo que representa una de las principales ventajas del nuevo sistema implementado por el Poder Judicial. El plazo para presentar ofertas se extenderá hasta el 5 de mayo, que también será feriado, pero en México.
Los interesados deben registrarse a través de un proceso sencillo, sumándose a las más de 6.500 personas que ya han completado este trámite. De esta forma, podrán participar de la puja en línea, seguir en tiempo real las ofertas de los demás participantes, y presentar sus propias propuestas hasta el último minuto. ¿Quién podría desaprovechar la oportunidad de llevarse un buen instrumento musical a casa?
Dice la Corte de Justicia que las subastas electrónicas (que junto con las audiencias flexibles y multipropósito de su plan piloto de oralidad constituyen la máxima innovación judicial de la década) amplían el alcance de los eventuales oferentes, permitiendo la participación de personas que, por distintos motivos, no pueden asistir de manera presencial. Por ejemplo, los propios delincuentes que se encuentran presos, lo cual no sería extraño teniendo en cuenta el intenso tráfico de teléfonos celulares que se produce en la cárcel local. No faltará seguramente algún recluso que quiera recuperar su guitarra eléctrica. A más de uno le entusiasmará la idea de volver a demostrar sus habilidades con la «uña», una vez que recupere su libertad.
Dice también el tribunal en su comunicación de prensa que las subastas electrónicas promueven una mayor competencia, lo que a su vez puede resultar en precios más justos y accesibles para los bienes subastados. Además, la digitalización del proceso reduce costos operativos y mejora la eficiencia, lo que beneficia tanto a la administración de justicia como a la ciudadanía en general, al promover una gestión más transparente y accesible.