La investigadora del caso y acusadora en el juicio ha sido la Fiscal penal especializada en ciberdelincuencia, señora Sofía Cornejo Solá.
La denuncia que originó la investigación fue formulada por la madre de un varón de 16 años de edad, despues de que la mujer se enterara de que su hijo mantenía conversaciones por WhatsApp con una mujer mayor de edad, quien le enviaba fotos y videos de «contenido íntimo».
La acusada, identificada como profesora del establecimiento educativo a donde asistía el adolescente, fue detenida durante un registro domiciliario practicado el pasado mes de noviembre.
Luego de escuchar la confesión de la acusada y la conformidad de las partes con la pena, el juez Pastrana ha condenado a la docente a una pena de un año y seis meses de prisión de ejecución condicional.
Además se le impuso el cumplimiento de reglas de conducta, como la prohibición de mantener contacto por cualquier medio con el damnificado y su grupo familiar.
La docente, además de su dignidad, deberá dejar su información genética para que sea incorporada al registro creado para almacenar y ordenar la información genética obtenida de muestras o evidencias biológicas en una investigación criminal y de las personas condenadas con sentencia firme por delitos contra la integridad sexual.