La información oficial de la Corte de Justicia de Salta dice que el condenado sometió a tocamientos a su cuñada, «en diversas oportunidades, a lo largo de varios años».
Los hechos juzgados abarcan distintos episodios. El primero de ellos ocurrió el 20 de agosto de 2018, en la casa del padre del acusado, ubicada en San Lorenzo. En esta ocasión, el agresor retuvo a la menor contra su voluntad, la llevó a una habitación en donde la arrojó sobre una cama y la sometió a tocamientos no consentidos en sus partes íntimas. La víctima se resistió y logró impedir que su agresor le quitara el pantalón.
Posteriormente, el hombre volvió a tocarla en un domicilio ubicado en el barrio Las Tunas de Cerrillos, en donde convivían. Según la información oficial, esta agresión se produjo en varias ocasiones diferentes.
En otro episodio, en el mismo domicilio, el cuñado aprovechó la ausencia de la madre y de la hermana mayor de la víctima y mandó a la hermana menor a comprar helado. Cuando se quedó solo con la damnificada la llevó a una habitación y volvió a someterla a tocamientos.
Finalmente, hace aproximadamente dos años, cuando la víctima tenía 17 años, en el domicilio del acusado en el barrio Arturo Illia, el hombre volvió a atentar contra la integridad sexual de la menor. La agresión cesó cuando un conocido golpeó la puerta al escuchar el pedido de auxilio de la adolescente.
Además de la pena de prisión condicional, la jueza le impuso al condenado varias reglas de conducta por tres años. Entre ellas, la de someterse a tratamiento psicológico si se considera necesario tras una evaluación profesional, y la prohibición de acercamiento y de contacto con la víctima por cualquier medio.
En la sentencia también se ordenó la realización de un examen psicofísico al condenado y la toma de muestras fotográficas y genéticas para su inscripción en el banco de datos correspondiente.