A ambos, el Fiscal Penal nº 2 de Tartagal, señor Rafael José Medina, los acusó de un delito de robo calificado en circunstancias de hurto calificado.
Los hechos se remontan al 13 de septiembre de 2024, fecha en la que los hermanos Orellana, junto a otras personas, penetraron de manera ilegal en la finca Aliki, situada en el kilómetro 10 de la ruta nacional n° 86.
Tras romper el cercado perimetral de la propiedad, procedieron a cortar distintas especies de árboles autóctonos, como cebil, palo blanco y lapacho. Utilizaron un tractor con acoplado para cargar la madera obtenida y retirarse del lugar con el botín.
Diego Adrián Orellana expresó su arrepentimiento por lo sucedido, mientras que su hermano Antonio detalló cómo rompieron el alambrado, entraron a la finca, talaron varios árboles y se retiraron con la madera, lamentando también sus acciones.
