Si bien Johnson ha dicho que «hará pública» su dimisión a lo largo del día, fuentes cercanas al 10 de Downing Street afirman que pretende quedarse hasta el otoño, a pesar de que sus propios diputados piden que cese de inmediato.
Los tories que se le han echado encima, piden que Johnson ceda de inmediato el poder a su terórico segundo, el secretario de Justicia Dominic Raab.
El anuncio se concretó a las 8.30 de la mañana, hora de Londres (4.30 de la mañana en la Argentina). Según diferentes fuentes, Johson llamó al presidente del Comité parlamentario 1922, Graham Brady, quien la noche anterior pasó varias horas intentando convencer al premier para que arrojara la toalla; lo mismo que hizo ayer el padre de Rafael Nadal en el court central de Wimbledon, pero con menos suerte.
La dimisión del político que hizo posible el Brexit, al cabo de seis años de la victoria en el referéndum, tuvo un gran impacto en Bruselas y en otras capitales europeas, en donde siempre se le percibió como un líder poco fiable, pese a sus esfuerzos por reforzar los lazos con el presidente Joe Biden y con Emmanuel Macron, escribe esta mañana el diario español El País.
El anuncio estuvo precedido con especulaciones de que Johnson podría haber optado en última instancia por una "opción nuclear" a lo Donald Trump, forzando elecciones anticipadas e involucrando a la Reina en la crisis política. Durante el miércoles, durante su doble comparecencia parlamentaria en la que eludió una y otra vez las peticiones de dimisión, el propio Johnson se mostró elusivo sobre sus intenciones.


